El dron más pequeño del mundo

Avances en los drones:


La tecnología tiende a la miniaturización en muchos y el de los drones es uno de ellos.


Se trata del dron más pequeño del mundo porque, en resumen,es de una libélula a la que han pegado una cámara. Así, mientras el insecto vuela, se puede capturar vídeos desde un soporte tan pequeño que podría soltarse en prácticamente cualquier parte sin despertar demasiadas sospechas y sin necesidad de cargar baterías y sin
hacer ruido al volar.





El objetivo de sus creadores es que, con el tiempo, se les pueda equipar con sensores y otras tecnologías para obtener datos en lugar donde un dron no puede entrar y que no son seguros para un ser humano. Dado que llevan unas placas solares minúsculas para potenciar su equipo, no   sería necesario equiparlas con una batería, lo que sin duda haría más aparatoso su movimiento.                                                                              


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